Óleo hiperrealista y vitral artesanal, unidos por una misma búsqueda simbólica y alquímica de lo divino en cada objeto.
Ver el portafolio →
"Pinto para transformar la experiencia en belleza y la belleza en esperanza."
Nací en Durango, México. Desde niña descubrí que la naturaleza hablaba un lenguaje silencioso que pocas personas parecían detenerse a escuchar. Pasaba horas observando la luz, las flores, las texturas y los pequeños detalles que más tarde se convertirían en el corazón de mi obra.
Mi abuelo materno, el arquitecto Hugo Salgado, despertó en mí el amor por el dibujo, la acuarela y el arte. Gracias a él conocí por primera vez un taller de vitrales, donde entendí que la luz también podía convertirse en un material para crear.
Con el tiempo amplié mi formación en pintura al óleo y continué desarrollando una búsqueda artística que me llevó a recorrer museos, galerías y ciudades de distintos países. Frente a las grandes obras de la historia confirmé que el arte tiene la capacidad de detener el tiempo y transformar la manera en que sentimos el mundo.
Hoy mi trabajo une el realismo con el simbolismo. Pinto la naturaleza no solo por su belleza, sino porque encuentro en ella un reflejo de la experiencia humana. Cada paisaje, cada flor y cada vitral contienen una historia, una emoción o un momento que dejó una huella en mi vida.
No busco copiar la realidad.
Busco revelar aquello que permanece invisible hasta que alguien se detiene a contemplarlo.
Bienvenido a mi universo.
Creación artesanal de vitrales a medida, combinando técnicas tradicionales con un diseño contemporáneo para proyectos arquitectónicos y decorativos.
Explorar la galería de vidrio →Del claroscuro al impasto de alta textura: piezas hiperrealistas concebidas como un diálogo simbólico entre el observador y la obra.
Explorar la galería de óleo →
La luz se filtra entre pétalos de vidrio, como un recuerdo que nunca deja de brillar.

Una mirada que observa sin prisa; la calma de quien ya conoce el camino.

El instinto hecho presencia — fuerza silenciosa entre el follaje.

El refugio más antiguo del mundo: unos brazos que sostienen sin condición.

Pequeños fragmentos de jardín, atrapados para siempre en luz y color.

Una invitación a mirar más allá de lo evidente, como solo un niño sabe hacerlo.
Junio – Agosto · Museo Carlos Gandarilla, Durango, México.
Octubre · Instalaciones INAH, Durango, México.
Octubre · Casa de la Cultura, Durango, México.
Octubre · Casa de la Cultura, Durango, México.
Comisiones, adquisición de obra o proyectos arquitectónicos en vitral — escríbeme y con gusto lo conversamos.